Una turba de encapuchados, autoidentificados como anarquistas y antifascistas, atacaron con piedras, palos y bombas molotov a los participantes de la "Marcha por Jesús", que el sábado 27 de octubre recorrió las principales calles de Santiago de Chile bajo el lema "Por una generación que conozca a Dios".

 

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La "Marcha por Jesús" es una actividad convocada una vez al año por la iglesias evangélicas de Chile.

 

 

 

Según informó Carabineros, pasadas las 5:00 p.m. la actividad autorizada por la Intendencia Metropolitana de Santiago fue interrumpida por unos 150 sujetos encapuchados que agredieron a las más de tres mil personas que marchaban de forma pacífica con carteles en contra del aborto y la ideología de género.

 

 

 

 

Los atacantes también arrojaron bombas molotov y objetos contundentes a la policía. Tres personas resultaron heridas, entre ellas el suboficial Luis Alberto Rojas Ambiado, que por una pedrada en la cabeza fue trasladado al Hospital de Carabineros donde se encuentra en observación.

 

 

Tras la detención de 19 atacantes, la situación se normalizó a las 6:30 p.m.

En un comunicado, el equipo organizador de la "Marcha por jesús", expresó que "nos sentimos profundamente afectados porque actos de violencia como los ocurridos, hayan empañado nuestra celebración.

Asimismo, aclaró que "los grupos extremistas asociados a estos incidentes no pertenecen ni tienen relación alguna con Marcha por Jesús", ya que a la marcha se sumaron activistas del Movimiento Social Patriota.

Por su parte, la Unidad de Ministerios Infantiles de Chile (Umich) señaló en un comunicado que "la violencia inicial se dio contra niños y niñas, incluso familias con bebés, quienes vieron cómo esta turba se dirigía directamente en contra de ellos, sobrepasando la escasa presencia policial, debiendo correr a protegerse en edificios aledaños".

"Los padres hasta hoy continúan al cuidado de sus hijos afectados por el impacto de verse expuestos a ataques de encapuchados con bencina, piedras, palos, gritos, bombas y fuego", afirmó la directora de Umich, Carol Espinaza.

Asimismo, constató que grupos no evangélicos se infiltraron en la marcha "con gritos y pancartas provocadoras que no reflejan el espíritu de esta convocatoria cristiana, ni de las familias que iban junto a nosotros".

"De haber estado en conocimiento de estos hechos, jamás hubiéramos expuesto a nuestra gente a marchar en estas condiciones", sostuvo.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, rechazó en su cuenta de Twitter las "cobardes agresiones a quienes ayer (sábado) participaron en una marcha cristiana en nuestro país".

El ministro de Interior, Andrés Chadwick, calificó los hechos como "inaceptables" y a nombre del Gobierno expresó "toda nuestra condena a la violencia, intransigencia y fanatismo".