La visita del Papa Francisco a Manila también está trayendo sorpresas. Hoy mismo, 16 de enero, el Santo Padre decidió alterar su programa y, sin estar previsto, acudió a una asociación que ayuda a niños sin hogar y que en la mayoría de los casos terminan siendo víctimas de la prostitución o las drogas.

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La visita tuvo lugar luego de la Misa en la Catedral, aprovechando que la casa se encuentra al lado del templo. Si bien actualmente este hogar acoge a 20 niñas, llegaron para ver al Papa muchos otros niños de la calle de otros centros repartidos en la ciudad. En total Francisco saludó a 320 menores.

 

Francisco, que estuvo acompañado por el Arzobispo de Manila, Cardenal Luis Antonio Tagle, quiso visitar por iniciativa propia esta casa de la Fundación Anak-Tnk, que dirige el sacerdote francés, P. Mathieu, ordenado en Filipinas y ahora en la Arquidiócesis de Manila.

El encuentro conmovió profundamente al Pontífice. Fue el mismo Francisco que en el encuentro con las familias relató su experiencia: "Hoy me he quedado conmovido, cuando tras la Misa visité a los niños solos, sin familia. ¡Cuánta gente trabaja en la Iglesia para que tengan una familia estos niños!", explicó en español.

El Papa habló con ellos durante un rato y los niños, de entre 6 y 10 años, le abrazaron, le besaron e incluso dos de ellos, los más pequeños, se sentaron en sus rodillas.