La venerada imagen del Señor de los Milagros, a quien los peruanos celebran con especial devoción todos los años durante el mes de octubre, hace este sábado 1 su primer recorrido por las calles de Lima acompañado de miles de fieles.

Según informa la agencia Andina, el Cristo Moreno –como también se le conoce– saldrá de la Iglesia de las Nazarenas a mediodía y se dirigirá hasta la Catedral en donde pasará la noche.

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En la víspera se celebraron Misas y una vigilia de oración en la Iglesia de las Nazarenas en el centro de Lima, con la participación de grupos de sahumadoras y cantoras, así como de miembros de cuadrillas y el directorio general de la Hermandad del Señor de los Milagros, cuyos miembros portan sobre sus hombros el anda en la que va la venerada imagen..

El recorrido de este sábado comprende las avenidas Tacna y Emancipación hasta el jirón Chancay, donde el también conocido Cristo de Pachacamilla recibirá un homenaje en el local de la Hermandad del Señor de los Milagros.

Posteriormente, la imagen religiosa seguirá por el jirón Callao, desplazándose hasta llegar a la Catedral de Lima, alrededor de las 09:00 pm., pasando por los jirones Huallaga y Carabaya.

El Señor de los Milagros se quedará en la Catedral de Lima hasta el domingo, para la celebración de la Misa por la Nación, programada para las 11:00 a.m. Luego retornará a la Iglesia de las Nazarenas.

La historia del Señor de los Milagros

Alrededor del año 1650, unos negros angolas pertenecientes a la cofradía del barrio de Pachacamilla, en Lima, Perú, pintaron en uno de los muros del galpón donde se reunían, y donde quizá también habitaban, la imagen de un Cristo crucificado.

En este lugar, hoy en día se erige el Monasterio de las Nazarenas, casa del Señor de los Milagros, llamado también de la Santa Cruz pues en 1674 se pintó una cruz como símbolo de protección, ante las amenazas de invadir Lima el pirata Jacobo L´Hermite Clerk.

Un 13 de noviembre del año 1655 un poderoso terremoto sacudió la ciudad de Lima sin causar daños ni al muro ni a la imagen del Cristo crucificado pintada en él por los angolas.

Este hecho prodigioso fue el que dio comienzo al culto popular al Señor de los Milagros, propagándose rápidamente entre la feligresía local pero sin la autorización del párroco del templo de San Marcelo, razón por la cual éste solicitó a la autoridad eclesiástica inmediata superior que se demoliera el muro a fin de evitar cualquier acto profano.

Sin embargo, la destrucción no pudo llegar a cumplirse debido a circunstancias fuera de lo común, quedando en pie el muro y la pintura del Cristo continuó ganando el prestigio y el favor del pueblo.

En el año 1661 Antonio de León se interesó por la imagen del Cristo Crucificado pintado por los negros angolas; el muro estaba en mal estado, ya que tras él corría una acequia que había debilitado su base.

De León mejoró las instalaciones del sitio y construyó un apoyo a modo de altar, el cual sirvió también para reforzar la base dañada de la pared. Este hombre padecía de un tumor maligno y cada vez que visitaba el sitio pedía la gracia de curarse, hasta que la consiguió. Años después, Sebastián Antuñano, el tercer Mayordomo y el gran artífice del culto al Cristo Morado, compró el lugar y levantó una capilla.

Con los años, en 1687 luego de otro terremoto, se inició la costumbre de sacar en procesión una réplica de la imagen, tradición católica que congrega a millones de personas desde entonces y que cada año reúne a cada vez más personas.

Más sobre el Señor de los Milagros en http://www.aciprensa.com/fiestas/srmilagros/