Terminado el Ángelus Dominical, el Papa Benedicto XVI entregó una carta dirigida a los niños, que publicamos a continuación:

“¡Queridos niños!

Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram

Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy:

Con ocasión de mi visita apostólica a Austria, estoy feliz por poder dirigirme particularmente a vosotros, que participáis activamente en las iniciativas de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera. Os agradezco de corazón por las cartitas y por los dibujos que habéis querido regalarme como signos de vuestro afecto y de vuestra cercanía a mi misión. En ellos se expresan aquellos sentimientos de fe y de amor por los cuales Jesús amaba tanto a los más pequeños y los acogía con los brazos abiertos, poniéndolos como ejemplo a sus discípulos: ‘A quien es como ellos –decía- pertenece el Reino de Dios’.

Deseo deciros que aprecio mucho vuestro compromiso en la Infancia Misionera. Veo en vosotros pequeños colaboradores al servicio que el Papa realiza a la Iglesia y al mundo: vosotros me sostenéis con vuestra oración y también con vuestro compromiso de difundir el Evangelio. Existen en efecto tantos niños que aún no conocen a Jesús. Y lamentablemente existen también muchos otros privados de lo necesario para vivir: de comida, de cuidados sanitarios, de instrucción; a muchos falta la paz y la serenidad. La Iglesia les reserva una atención especial, especialmente mediante los misioneros; y también vosotros os sentís llamados a ofrecer vuestro aporte, tanto personalmente como en grupo. ¡La amistad con Jesús es un don tan bello que no se puede tener para uno mismo! Quien recibe este don siente la necesidad de transmitirlo a los otros; y en este modo el don, compartido, ¡no disminuye mas se multiplica! ¡Continúen así! Vosotros estáis creciendo y pronto os convertiréis en adolescentes y jóvenes: ¡no perdáis vuestro espíritu misionero! Mantened una fe siempre límpida y genuina, como la de san Pedro.

Queridos pequeños amigos, os confío todos a la protección de la Virgen. Rezo por vosotros, por vuestros padres y hermanos. Rezo por vuestros grupos misioneros y vuestros educadores, y a todos imparto de corazón la Bendición Apostólica.

Desde Castelgandolfo, 3 de septiembre del 2007

BENEDICTUS PP XVI”