El Cardenal Paolo Lojudice, Arzobispo de Siena-Colle di Val d'Elsa-Montalcino y Obispo de Montepulciano-Chiusi-Pienza, criticó duramente la difusión de noticias falsas sobre la salud del Papa Francisco, calificándolas de "fantasías" y de "falta de respeto absoluta".

En una entrevista con ACI Prensa, el Cardenal Lojudice lamentó que "cada vez que hay un Papa enfermo, ciertos círculos agitan estas fantasías", enmarcando el fenómeno en una sociedad de "hipercomunicación compulsiva".

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Además, enfatizó que quienes promueven estos rumores "no están muy interesados ni en el bien de la Iglesia ni en el bien y la salud del Santo Padre".

El Pontífice, de 88 años, afronta este martes su duodécimo día ingresado en el hospital Policlínico Gemelli de Roma, donde sigue con la terapia antibiótica para atajar la infección que padece en ambos pulmones.

Ante la preocupación por su salud, el Vaticano convocó un Rosario cada noche, empezando ayer lunes, en la Plaza de San Pedro. Pero, además de las intenciones de oración, ha surgido también una corriente de rumores sobre sus condiciones médicas, e incluso algunos medios han afirmado que hay grupos de cardenales que se han reunido para hablar del futuro sucesor de Pedro.

“Me parece que no hay nada nuevo, ni siquiera en esto. Por desgracia, siempre ha ocurrido. Cada vez que hay un Papa enfermo, ciertos círculos agitan estas fantasías, estas noticias falsas”, señaló.

Asimismo, criticó la falta de respeto “absoluta” hacia el Papa Francisco por parte de quienes promueven estas especulaciones. “Estas personas que difunden rumores de esta manera no es que estén muy interesadas ni en el bien de la Iglesia ni en el bien y la salud del Padre”, aseveró.

El Cardenal Lojudice es el arzobispo de Siena. Crédito: cedida por Lojudice
El Cardenal Lojudice es el arzobispo de Siena. Crédito: cedida por Lojudice

El Cardenal Lojudice destacó la importancia “suprema” de la oración en estos momentos en los que, a pesar de la enfermedad, el Pontífice sigue gobernando la Iglesia Católica, aunque desde la décima planta del Hospital Gemelli de Roma.

“En este momento de dificultad, [el Papa] está llamado a mantener su papel de punto de referencia, de guía, en primer lugar como Obispo de Roma, por lo que fue elegido”, afirmó.

En este contexto, resaltó también la importancia de la unidad dentro de la Iglesia: “El poder de la oración nos empuja a unirnos como Iglesia con todos los que le rodean, pero también con la humanidad en general”.

También señaló que el Papa Francisco es consciente de estas muestras de afecto y que quienes están cerca de él le transmiten el apoyo de los fieles: “Creo que no solo le beneficia, sino que, en definitiva, es justo lo que siempre ha pedido con sus llamados: ‘Recen por mí’”.

El Papa Francisco ha hablado en numerosas ocasiones sobre la importancia de afrontar la vejez y la enfermedad con serenidad y fe. Para el Cardenal Lojudice, su testimonio es “ejemplar en este sentido” y lo vincula a la puesta en valor que ha hecho en estos casi doce años de pontificado por los ancianos, promoviendo la conexión entre generaciones.

“Siempre ha apostado por la necesidad de que la sociedad valore a los abuelos como custodios de la memoria de un país, frente al descarte y el abandono que sufren en la práctica, e ha instado a que se den iniciativas que relacionen a las distintas generaciones: los abuelos, los nietos”, explicó.

Para el purpurado, el Santo Padre ha mostrado que la ancianidad “no es una edad que haya que eliminar, considerándola inútil”. En todo su magisterio está presente la idea de que la vejez es una etapa “preciosa, valiosa y útil, que puede convertirse también en una enseñanza, en definitiva, sobre todo si se vive de una determinada manera”, afirmó.

Por otro lado, el Cardenal Lojudice recordó que, ante los momentos de incertidumbre, la tradición de la Iglesia enseña a confiar en la guía del Espíritu Santo y en la figura de Cristo como el verdadero pastor. “Hay que tener siempre en cuenta que la Iglesia está guiada, primero por el Espíritu Santo, y segundo, que el primer y fundamental maestro y pastor es Jesús”, afirmó.

Por ello, destacó que la fragilidad del Papa no es un fenómeno nuevo en la historia de la Iglesia y recuerda, por ejemplo, que San Pedro, el primer Pontífice, fue martirizado. “Estas situaciones de sufrimiento siempre han sucedido, incluso en los primeros siglos de la Iglesia”, explicó.

Finalmente, el purpurado destacó que la cercanía de los fieles al Papa es un signo de su “honda importancia como guía” en un mundo marcado por guerras y conflictos.

“Francisco sigue siendo una figura esencial para la esperanza y la fe de millones de personas. Desde nuestra cercanía a nuestros fieles, creo que puede ser un apoyo, una ayuda para afrontar este momento de oscuridad y dificultad, como ha habido tantos otros y como los habrá”, concluyó.