VATICANO,
Al recibir a profesores y alumnos de una escuela, el Papa Francisco destacó la importancia de "las relaciones interpersonales reales, no virtuales" en la educación la cual "se ha visto perjudicada durante los largos meses de enseñanza a distancia" y alentó a los jóvenes a "dar gracias a Dios por la oportunidad de la escuela".
"La dimensión relacional entre ustedes, los alumnos, y también con los profesores, se ha visto perjudicada durante los largos meses de enseñanza a distancia. Les deseo que puedan reanudarla plenamente. Pero también los invito a aprender de esta carencia: que, de alguna manera, esta experiencia negativa pueda enseñar algo, es decir, la importancia de las relaciones interpersonales reales, no virtuales", destacó el Santo Padre este 22 de mayo.
En esta línea, el Papa invitó a que cada uno "sienta el deseo de dar gracias a Dios por la oportunidad de la escuela: un lugar en el que crecer con la cabeza, con las manos y con el corazón; un lugar en el que aprender a vivir sus relaciones de forma abierta, respetuosa y constructiva; un lugar en el que convertirse en ciudadanos conscientes y responsables".
La audiencia fue concedida a profesores y a estudiantes del Instituto "Ambrosili" localizado en la población de Codogno, en el norte de Italia, lugar en el que se detectó el primer paciente positivo al COVID-19 y que se convirtió en la primera zona en confinamiento de todo Europa.
En este sentido, el Santo Padre reconoció que este lugar educativo en Codogno "representa un signo de esperanza" por el "contexto de esta difícil prueba" y además porque se trata de "una escuela técnica y profesional, es decir, que prepara directamente a los jóvenes para el trabajo; y precisamente el trabajo, el empleo, es una de las víctimas de esta pandemia".
Sin embargo, el Santo Padre relató que en estos meses ha recibido "noticias de varias experiencias muy positivas vividas por grupos de profesores y alumnos, en Italia y en otros países" porque demuestran que "cuando la generatividad de los profesores se encuentra con los 'sueños' de los alumnos, ¡no hay virus que pueda detenerlos!".