MADRID,
El Obispo de Sigüenza-Guadalajara, Mons. Atilano Rodríguez, recordó en su carta semanal que "cada persona vale por sí misma, independientemente de las buenas o malas circunstancias en que viva", por lo que "cuanto más débil aparezca, más digna es de nuestro respeto y ayuda".
Mons. Atilano Rodríguez, Obispo de Sigüenza-Guadalajara, explicó en su carta semanal que "algunos gobiernos de las sociedades desarrolladas están llevando a cabo campañas publicitarias para obtener el respaldo de la opinión pública y, de este modo, poder legislar sobre lo que se ha dado en llamar "el derecho a la muerte digna".
Unas campañas que, según advirtió, comienzan con la presentación "de algún caso de extrema gravedad en los medios de comunicación, haciendo ver que todas las personas que padecen una enfermedad grave o una deficiencia física están deseando terminar con su vida".
Sin embargo, Mons. Rodríguez precisó que "los enfermos y ancianos lo que desean es seguir viviendo y lo que esperan es la ayuda, el acompañamiento y la comprensión de sus familiares y de las personas cercanas para superar sus limitaciones".
Por lo que destacó que la eutanasia "no es un progreso en la historia de la humanidad", sino que el "verdadero progreso, que fue una aportación del cristianismo, consiste en el reconocimiento del derecho a vivir de todos, también de quienes tienen alguna discapacidad o limitación".
El Obispo de Sigüenza-Guadalajara afirmó también que "es auténticamente humano y progresista el desarrollo de la responsabilidad moral de los restantes miembros de la sociedad para acompañar a quienes experimentan limitaciones y para ayudarles a vivir".