BELFAST,
El Tribunal Superior de Belfast, en Irlanda del Norte, dictaminó el jueves 3 de octubre que la prohibición casi total del aborto en la región viola los compromisos de derechos humanos del Reino Unido.
"Es un día muy triste porque la corte niega el derecho a la vida de los niños no nacidos", dijo el 3 de octubre Bernie Smyth, directora de la organización provida Precious Life. Smyth estaba presente cuando se emitió el fallo.
El proceso que desafía la legalidad de las actuales leyes de aborto en el país fue presentado por una mujer llamada Sarah Ewart, a quien se le negó un aborto en 2013 después de que se determinó que su bebé no viviría fuera del útero. Ewart, que vive en Belfast, viajó a Inglaterra para el procedimiento y desde entonces ha defendido la liberalización del aborto en Irlanda del Norte.
La jueza Siobhan Keegan se negó a hacer una declaración formal contra la actual ley de aborto, debido al hecho de que ya existe una legislación que legalizaría el aborto en Irlanda del Norte en el futuro cercano.
El Parlamento británico aprobó un proyecto de ley en julio que legalizará el matrimonio entre personas del mismo sexo y retirará las restricciones al aborto si el Gobierno de Irlanda del Norte no es restituido para entonces y se forma un gobierno de coalición.
Si bien el aborto electivo es legal en el resto del Reino Unido hasta 24 semanas, actualmente está legalmente permitido en Irlanda del Norte solo si la vida de la madre está en riesgo o si existe el riesgo de daños graves y permanentes a su salud mental o física.