VATICANO,
En una reciente entrevista, Mons. Georg Gänswein, secretario personal del Francisco y Benedicto XVI, destacó la amistad y comunicación que hay entre el Papa actual y el Sumo Pontífice Emérito, así como la continuidad de las enseñanzas de la Iglesia, por lo que advirtió que presentarlos como personalidades opuestas es "simplista", pues "no los veo como opuestos, sino complementarios".
La entrevista, publicada en XL Semanal, fue concedida al periodista Peter Seewald, autor del libro-entrevista con Benedicto XVI "Luz del Mundo".
Mons. Gänswein se desempeña durante el día como Prefecto de la Casa Pontificia en el Vaticano y trabaja con el Papa Francisco; por la noche es secretario privado de Benedicto XVI y vive con él en el monasterio Mater Ecclesiae, donde lo asisten las religiosas de Memores Domini.
"Es una convivencia familiar, igual que antes, pero sin la presión de la responsabilidad. Y eso se nota, por supuesto. Benedicto se ha vuelto aún más tranquilo, más bondadoso. Ya no se siente oprimido por la carga del pontificado. Naturalmente, el paso de los años también se nota. El Papa emérito es un anciano, pero mantiene una mente lúcida y el mismo sentido del humor de siempre", afirmó.
Recordó que "el Papa emérito es un hombre tímido. Se ha hablado mucho de revolución en el Vaticano tras el último cónclave, es decir, con el comienzo del nuevo pontificado. Pero lo verdaderamente revolucionario fue la decisión de Benedicto de renunciar como sucesor de Pedro. Eso fue lo decisivo. Y solo ahora estamos viendo la enorme relevancia que tuvo".
Durante la entrevista, el Prefecto de la Casa Pontificia advirtió que no hay que comparar a los papas que ha tenido la Iglesia. "Ha habido 267 papas y ninguno de ellos ha sido exactamente igual que su antecesor. Hay que valorar a los distintos papas como sucesores de Pedro", expresó.