VATICANO,
Al recibir esta mañana a los miembros de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro, el Papa Benedicto XVI los alentó a ser embajadores de la paz, y "constructores en nuestra época de una esperanza activa encaminada a la construcción de una nueva humanidad inspirada en los valores evangélicos de la justicia, el amor y la paz".
En su discurso, el Papa se refirió a la historia de la Orden, nacida como "Guardia de honor para la custodia del Santo Sepulcro de Nuestro Señor" que desde su fundación "ha gozado de una atención singular por parte de los Romanos Pontífices, que la han dotado con los instrumentos espirituales y jurídicos necesarios para cumplir su servicio específico".
"Un vínculo antiguo y glorioso une vuestra fraternidad caballeresca con el Santo Sepulcro de Cristo, donde se celebra de forma especial la gloria de su muerte y resurrección. Esto es lo que constituye el fulcro de vuestra espiritualidad. Jesucristo crucificado y resucitado sea por lo tanto el centro de vuestra existencia y de todo proyecto y programa tanto personal como del grupo", añadió.
"¡Cuánta paz y justicia necesitan la Tierra de Jesús! Seguid trabajando por ellas y no os canséis de pedir que esas aspiraciones se satisfagan con prontitud", exhortó el Papa.
Por ello, dijo luego Benedicto XVI, "pedid al Señor que os haga 'embajadores convencidos y sinceros de paz y amor entre los hermanos', pedidle que fecunde con la potencia de su amor vuestra obra constante en ayuda del ardiente deseo de paz de esas comunidades atribuladas en los últimos años por un clima de incertidumbre y peligro".
"Pienso con afecto en las queridas poblaciones cristianas que siguen sufriendo con motivo de la crisis política, económica y social de Oriente Medio, que se ha hecho más gravosa con el empeoramiento de la situación mundial. Me siento muy cercano espiritualmente a tantos hermanos nuestros en la fe que se han visto obligados a emigrar. ¿Cómo no compartir la pena de esas comunidades sometidas a pruebas tan duras?".