VATICANO,
Dar constantemente la vida por la Iglesia y rezar por la paz y la unidad, especialmente entre los discípulos de Jesucristo, como “primera y principal misión”, pidió hoy el Papa Benedicto XVI a los 23 nuevos cardenales en la Misa en la que les impuso el anillo cardenalicio.
Durante la Eucaristía concelebrada en la Basílica de San Pedro por los purpurados creados ayer en el Consistorio, el Santo Padre entregó a cada uno de los nuevos Príncipes de la Iglesia, cuatro de ellos latinoamericanos y tres españoles, el anillo que simboliza su pertenencia al Colegio Cardenalicio y la “nueva dignidad, solicitud pastoral y unión más sólida con la Sede del Apóstol San Pedro”.
“Recibe el anillo de la mano de Pedro y sé conocedor de que con el amor del Príncipe de los Apóstoles se refuerza tu amor hacia la Iglesia”, decía el Pontífice al entregar a cada nuevo cardenal este símbolo cardenalicio, que junto al “capelo” recibido ayer, constituyen los principales distintivos de la nueva dignidad.
Durante la homilía, el Papa reflexionó sobre la misión y responsabilidad que asumen los nuevos cardenales recordándoles que “llevando el anillo cardenalicio, están constantemente llamados a dar la vida por la Iglesia”.
Refiriéndose a la solemnidad que la Iglesia celebra hoy, Jesucristo Rey del Universo, les recordó que en este símbolo cardenalicio está representada la crucifixión, como “invitación a recordar a qué Rey deben servir y sobre cuál trono Él ha sido puesto y cómo ha sido fiel hasta el final para vencer el pecado y la muerte”.
Al respecto, subrayó que la crucifixión de Jesucristo es el “acontecimiento central” y “el mayor acto de amor de toda la historia”, destacando que la “amistad” con Él es la única que da “sentido y valor” a la responsabilidad otorgada.