Decenas de manifestantes se concentraron este lunes frente a la sede de la Conferencia Episcopal Española para protestar contra el acuerdo entre el Gobierno de España y la Santa Sede para la llamada “resignificación” del Valle de los Caídos.
El Valle de los Caídos es un conjunto monumental construido tras la Guerra Civil Española, entre otros, con el fin de “rogar a Dios por las almas de los muertos en la Cruzada Nacional, impetrar las bendiciones del Altísimo para España y laborar por el conocimiento e implantación de la paz entre los hombres, sobre la base de la justicia social cristiana”.
Allí están enterrados entre 33.000 y 50.000 españoles de ambos bandos, fallecidos –“caídos”- durante la Guerra Civil. Desde el año 2007, el Gobierno socialista presidido por José Luis Rodríguez Zapatero puso en marcha una serie de medidas para resignificar el lugar, que se han reforzado desde el año 2018 con la llegada al gobierno del también socialista Pedro Sánchez.
En el acuerdo entre el Gobierno y la Santa Sede, que se conoció por una filtración, se prevé que sólo queden preservados de modificación el altar y las bancadas de la basílica pontificia de la Santa Cruz, pero que sí puedan hacerse cambios en la cúpula, el vestíbulo, el atrio y la nave.
A lo largo del fin de semana, pero también este lunes, al inicio de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se han sucedido una serie de movilizaciones de quienes se muestran contrarios a las intenciones del Gobierno y mucho más a un posible acuerdo con la Iglesia Católica para estos fines.
El Cardenal José Cobo salió al paso de unas filtraciones sobre el acuerdo el pasado miércoles subrayando que, aunque haya actuado como “interlocutor designado dentro de una comisión eclesial” y más allá de su labor pastoral, su papel ha sido de “acompañamiento, pero sin tener jurisdicción sobre la Basílica ni sobre la comunidad religiosa que allí reside”.