El Ministro General de la Orden de los Frailes Menores (OFM), Fray Massimo Fusarelli, celebró una Misa en el hospital Policlínico Gemelli por la salud del Papa Francisco en la que pidió que su voz “no se apague”, porque la Iglesia Católica y el mundo la necesitan.
“Pedimos al Señor que continúe escuchando nuestra oración, para que la voz del Papa Francisco no se apague, sino que sea fuerte y alta; la necesitamos especialmente como brújula en un tiempo oscuro como el que estamos viviendo”, destacó el superior franciscano en la Eucaristía.
En la celebración en la pequeña capilla “Juan Pablo II” del hospital Policlínico Gemelli, donde el Pontífice continúa ingresado desde el 14 de febrero, participaron unas 60 personas, varias de ellas pertenecientes al personal sanitario del hospital, estuvo precedida por una adoración eucarística a las 12 de la mañana.

Unas horas después, a las 4:30 a.m., se rezó el Santo Rosario como parte de las iniciativas diarias de oración organizadas en el Gemelli para expresar cercanía al Papa Francisco.
En su homilía, Fray Fusarelli rogó que el Pontífice “pronto pueda volver a su misión, fortalecido en espíritu y cuerpo, según la voluntad de Dios”. “Necesitamos su brújula, que nos recuerde el Evangelio para no doblegarnos ante los poderes de este mundo”, afirmó.